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Victoria soberbia y euforia en el Heliodoro

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El CD Tenerife firmó uno de sus mejores partidos, por no decir el mejor, de la presente temporada, en el duelo que le enfrentó al Real Oviedo en el Heliodoro Rodríguez López.

Los blanquiazules fueron serios, intensos, verticales y ambiciosos ante un Real Oviedo que no pudo contrarrestar el vendeval tinefeñista, por lo que acabo saliendo derrotado ante un rival que fue mejor.

Joseba Etxeberría dejó en la grada a Malbasic, Tyronne e Iñaki, y apostó por el siguiente once titular: Dani Hernández; Luis Pérez, Alveldaño, Carlos Ruiz, Camille; Alberto; Luis Milla, Bryan Acosta; Suso, Mula y Longo.

Los primeros compases fueron muy equilibrados, con dos equipos que querían dominar el juego. El primero en avisar fue Saúl Berjón, que trató de sorprender a Dani Hernández con una falta lateral que el venezolano rechazó tras una buena estirada. A los quince minutos, volvieron a intentarlo los visitantes con un remate de cabeza de Carlos Hernández tras un centro lejano, pero el balón se marchó por encima del travesaño.

Poco después, a los dieciocho minutos, llegó el primer tiro a puerta del CD Tenerife. Balón largo de Carlos Ruiz hacia la frontal del área, donde Longo recibió de espaldas a la portería. El italiano realizó un magnífico control de pecho con el que orientó el balón hacia dentro, para darse la media vuelta y enganchar un espectacular golpeo que se marchó, de forma inapelable, al fondo de la red. Golazo de Longo para poner el 1-0 en el marcador.

El conjunto tinerfeño pasó a dominar la contienda después del gol, protagonizando varias aproximaciones peligrosas al área, aunque sin llegar a finalizarlas. A los treinta y un minutos Bryan Acosta se quedó solo ante Herrero pero su último control se le machó demasiado largo y permitió al portero visitante desbaratar el peligro.

A los treinta y tres minutos, Carlos Ruiz despejó a saque de esquina un peligroso centro a la frontal del área pequeña, en la que fue la llegada mas peligrosa de los asturianos antes del descanso. Los blanquiazules no concedían oportunidades a sus adversarios, y realizaban posesiones largas mientras buscaban llegar al área rival.

En el minuto treinta y ocho, una combinación entre Alberto, Luis Milla, Mula y Longo, terminó con una caída del italiano a unos pocos metros de la frontal del área. La falta fue clara, y el colegiado Rubén Eiriz Mata iba a señalarla, pero al observar que el rechace fue a parar a las botas de Mula, aplicó la ley de la ventaja. El futbolista catalán golpeó de primeras, con pierna derecha, apenas sin coger carrerilla, y lanzó un obús que se coló en la portería de Herrero por toda la escuadra. Un gol espectacular para poner el 2-0 en el marcador.

Se llegó al descanso con ventaja de dos goles para el CD Tenerife, que gozó de mas llegadas y mas posesión que un Real Oviedo que solo lanzó a puerta, a balón parado, en los primeros compases del encuentro, viéndose incapaz de superar a la defensa local durante los primeros cuarenta y cinco minutos.

Sin embargo, tras la reanudación, en el minuto cuarenta y ocho, Aarón Ñíguez sorprendió, tras un rápido saque de banda, y ganó la línea de fondo, dando el pase de la muerte a Fabbrini, que remató a quemarropa, pero el balón, peligrosísimo, fue interceptado por un oportuno Alberto, que taponó con su cuerpo evitando el gol. El rechace lo envió directamente fuera David Rocha.

Pero esa jugada fue un espejismo, porque quien gozaría de las mejores ocasiones fue el equipo dirigido por Joseba Etxeberría. En el minuto cincuenta, Bryan Acosta robó la cartera a Héctor Verdés y se plantó solo, aunque algo escorado, ante Herrero, pero el remate del hondureño se marchó muy alto.

A continuación, gran jugada de Longo por el costado izquierdo, dejando sentado a un rival, y asistiendo a Bryan Acosta, que controló con dificultad dentro del áera y logró rematar desde cerca, pero estrelló el balón en el lateral de la red.

A los cincuenta y cuatro minutos, Camille tiró un precioso caño a un rival y sirvió en profundidad para Bryan Acosta, que corrió por banda izquierda hasta el pico del área, dando una sensacional asistencia a Mula que envió el balón a las nubes, desperdiciando una muy buena ocasión para hacer el tercero.

A los sesenta minutos otra ocasión clarísima para los blanquiazules, en un contraaqtaque conducido a las mil maravillas, por banda derecha, por un omnipresente Bryan Acosta, que observó la llegada de Alberto y puso un magnífico balón para el majorero, que controló y superó de vaselina a Herrero en el mano a mano, pero el esférico se marchó por encima del larguero. El de La Oliva se quedaba sin un gol que hubiera sido el broche de oro a su colosal actuación.

El CD Tenerife era un ciclón al que le faltaba el gol de la sentencia, pero es que una de las máximas del fútbol es que quien perdona lo paga caro, y así ocurrió en el Heliodoro Rpdríguez López. A los sesenta y cuatro minutos, Saúl Berjón sacó una falta lateral y Forlín remató de cabeza, de manera formidable, logrando el 2-1. Acto seguido, Aitor Sanz sustituyó a Suso Santana, que hizo un buen partido.

A los sesenta y ocho minutos, nuevamente, Saúl Berjón colgó un balón parado y Carlos Hernández, en buena posición, cabeceó por encima del travesaño. Sin embargo, esos indicios de reacción de los asturianos se fueron al traste cuando, en el minuto setenta y uno, Aitor Sanz recuperó un balón y jugó para Bryan Acosta, que arrancó como una auténtica exhalación hacia el campo ovetense. El hondureño asistió para la llegada de Mula, que culminó el contragolpe con un toque sutil elevando el esférico ante la salida de Herrero, anotando su segundo gol de la noche, el 3-1, para delirio del Heliodoro.

Christian Fernández pudo recortar distancias en el minuto setenta y seis, cuando remató de cabeza, a bocajarro pero con muy poco ángulo, un nuevo centro de Saúl Berjón, pero el testarazo del lateral carbayón se estrelló en el latetal de la red. Acto seguido, Raúl Cámara sustituyó a Bryan Acosta, que realizó una auténtico partidazo y se llevó una ovación mas que merecida.

Otra ovación se llevó Mula, cuando fue sustituido por Juan Carlos en los últimos minutos del encuentro. Los 14.600 espectadores presentes en el estadio hacían la ola, botaban y entonaban el “Sí se puede” mientras su equipo seguía presionando y luchando cada balón pese a ir ganando 3-1 y estar en la recta final del choque. Sensacional la actitud e intensidad de los tinerfeñistas.

En el minuto ochenta y nueve, llegó una de las pocas malas noticias del partido para el cuadro insular, y fue la cartulina amarilla que vio Alberto, la cual impedirá al majorero jugar la próxima jornada, al igual que Carlos Ruiz, también amonestado ante los carbayones.

Al final, CD Tenerife 3-1 Real Oviedo. Justa y merecida victoria del equipo dirigido por Joseba Exteberría, que sigue en una forma pletórica desde la llegada del técnico vasco, y que ha dormido, este viernes, a tres puntos de la zona de playoff de ascenso.

A continuación, les dejamos algunos enlaces donde podrán visualizar algunas de las acciones mas destacadas de este partido:

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